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lunes, 29 de marzo de 2010

2ª ESPICHA TAPADAI

2ª ESPICHA TAPADAI

El próximo día 1 de Mayo, Sábado al las 20:30 horas tendrá lugar en el llagar Casa FRAN de Lugones (Siero), la segunda espicha TAPADAI.

En el transcurso de la misma entregaremos el premio de la GUIAMICULIN a la mejor sidra de Asturias con denominación de origen de la cosecha 2009.

También anunciaremos nuestro próximo curso de cata y elaboración de sidra impartido por D. Jose Antonio Norniella.

Todos aquellos usuarios que quieran participar tienen que enviar un e-mail a la dirección info@tapadai.com para realizar la reserva de la plaza.

Os recordamos que las plazas son limitadas y se asignarán en estricto orden de inscripción.

Recibiréis confirmación via e-mail de la reserva.

Si estáis interesados en contar con transporte en autobús indicárnoslo en el e-mail, y el lugar de partida, para reservar vuestra plaza.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El abecé del llagar

Una selección de aquellos términos que todo aficionado
a la sidra debería manejar con soltura en el chigre


Lo que sigue es una selección de algunos de los más de 500 términos tradicionales del mundo del llagar y de la sidra recopilados por Fernán Gonzali Llechosa y que todo amante de la bebida más asturiana debe dominar.

l Aneyo. Se dice de aquella sidra que ya lleva más de un año corchada.

l Axiblatar. Cuando la sidra hace ruido al abrir, a causa de un exceso de dióxido de carbono.

l Bombillín. Esta expresión, también recopilada por Manuel Fernández Avello, hace referencia a una cualidad de la sidra que consiste en que el dióxido de carbono salta por encima del nivel del líquido al espalmar en el vaso. Se dice: «Tien bombillín».

l Borres. Es la madre de la manzana.

l Calcáu. Se trata de un culete con más sidra de lo que es habitual en el chigre.

l Cantarina. La sidra que invita a cantar debido a sus buenas cualidades.

l Cupa. El antiguo nombre dado a los cascos de madera, tanto toneles como pipas.

l Da pena mexalo. Una sidra que entra muy bien.

l Duernu. Se trata del recipiente, por lo general de forma oblonga, en el que se recoge la sidra según se va mayando.

l Escoyedor. Máquina en la que se separan las manzanas de las impurezas que la acompañan cuando llega al llagar.

l Espoleta. Sidra con demasiado espalme y que pierde el gas de forma rápida y ruidosa.

l Estrella. Una figura que algunas sidra conforman al espalmar en el vaso.

l Entra bien. La sidra es de calidad y se bebe con gusto.

l Fema. Es una sidra poco ácida, rechazada por los bebedores de gusto antiguo, que prefieren la sidra más fuerte.

l Ferver. La primera fermentación que realiza la sidra una vez en el tonel.

l Facer bon vasu. Es una sidra que espalma bien y que presenta todas las cualidades exigidas dentro del vaso.

l Filao. Es la sidra que presenta un aspecto aceitoso.

l Goxu. Recipiente utilizado para recoger la manzana en las pomaradas.

l Machacalo. Alterar las condiciones de la sidra al corchar o escanciar. También se aplica para el escanciado que no cae sobre el canto del vaso, sino sobre otra sidra ya escanciada.

l Machu. Es la sidra que tiene un gran amargor volátil. Es una bebida más al gusto del consumidor tradicional, más amarga que la que ahora está de moda.

l Magaya. La manzana ya estrujada.

l Morrer. Se produce cuando la sidra pierde sus propiedades debido a una larga estancia en el vaso, una vez que ya se ha escanciado el culín.

l Nun da la cara. Es una sidra que tiene algún defecto que no es fácilmente perceptible.

l Palu. Las propiedades que definen a la sidra de un tonel determinado. También puede equivaler a un lote.

l Pipa. Es un tonel para la sidra, pero de tamaño no muy grande. Antiguamente era una unidad de medida.

l Poner bandera. Abrir una pipa de sidra.

l Puxarra. La sidra de la peor calidad o la magaya que queda en el tonel.

l Pue bebese. Sidra pasable, sin más.

l Química. Los productos que se echan a la sidra y que, según la opinión de los bebedores, hacen que tenga mal sabor.

l Restallu. Es una sidra muy astringente y de sabor duro.

l Rezume. La resaca que pasan los bebedores tras dormir.

l Rebelguinos. Son las cosquillas que la sidra produce en la boca, debido a la presencia de dióxido de carbono.

l Sidrina. Se trata de una sidra floja, sin apenas cualidades dignas de mención.

l Tabierna. Es la taberna. Un establecimiento para la venta de bebidas, equivalente al chigre.

l Tarreña. Una taza para beber sidra.

l Tastu. Sabor que la sidra deja en el paladar.

l Trasegar. Pasar la sidra de un tonel a otro.

l Veceru. Cliente habitual de una sidrería.

l Volaor. Es la sidra que, debido a la mucha cantidad de dióxido, abre con gran ruido, mientras el corcho de la botella sale volando impulsado por el gas.

l Xarra. Un pequeño recipiente utilizado para beber sidra.

l Ximielgar. Batir una botella para evitar que presente madre.

l Zapa. El agujero que hay en la parte superior de los toneles.

l Zapica. Es un recipiente de madera que es utilizado habitualmente para el trasiego de la sidra durante las labores del llagar.


Fuente: http://www.lne.es

viernes, 12 de marzo de 2010

Aguardiente de sidra, tipo Calvados

Trasteando por Internet nos encontramos con un artículo del Pais del año 1981 donde se habla del "coñá de sidra":

Asturias fabricará "brandy" de manzana de la misma calidad que el Calvados de Normandía

Las experiencias realizadas en la Estación Pomológica de Villaviciosa arrojan resultados altamente positivos

Las experiencias realizadas en la Estación Pomológica de Villaviciosa, con resultados altamente positivos, han impulsado a cuatro sidrerías asturianas a iniciar el proceso de fabricación del brandy de manzana, conocido en Francia como Calvados, denominación de origen correspondiente a esta comarca de Normandía, de proyección universal gracias al aguardiente obtenido de la destilación de la sidra. La calidad de las holandas (aguardiente de la sidra) conseguida en Asturias es similar a la de las francesas, según aseguraron varios expertos normandos que visitaron la Estación Pomológica de Villaviciosa, centro experimental de la Diputación Provincial, creado en 1956 para fomentar las plantaciones frutales y la industria transformadora de la manzana.

Los sajones, celtas, bretones, cántabros y astures obtenían de la manzana alcoholes para calentar su cuerpo, tonificar el espíritu y; exaltar la inspiración, según la tradición. El primer intento, aunque efímero, de destilar industrialmente la sidra en Asturias del que se tienen referencias fue puesto en marcha por los hermanos Blanco, en Ribadesella, en la segunda mitad del siglo XIX. Más tarde, en 1941, el francés Jean Petit, gran conocedor del Calvados y experto en la destilación de alcoholes y licores, llegó a España huyendo de las persecuciones de la segunda guerra mundial, se nacionalizó español y trató de montar una industria de fabricación de coñá de manzana en el País Vasco, pero finalmente se trasladó a Asturias, región sidrera por excelencia, donde decidió instalar una destilería para la obtención de holandas de manzana. Lo hizo concretamente en una fábrica de sidra de Colloto, a la que aportó su tecnología y experiencia.

Un viejo tonel lleno de holandas en Colloto
Petit dirigió la construcción de un alambique de cobre, de la firma Gazagne, en unos talleres de Gijón, pero su muerte, ocurrida poco tiempo, después de iniciado el proceso de destilación, interrumpió el proyecto, que quedó en el más absoluto olvido, hasta que 35 años después su hijo, René Petit, regresó a Asturias para recordar a su padre con los más antiguos empleados de la fábrica de Colloto. Uno de ellos le condujo sigilosamente a un rincón, donde descubrió emocionado la existencia de un tonel en el que continuaban envejeciendo, desde 1941, las holandas de sidra destiladas por Jean Petit.René Petit embotelló 4.650 unidades, piezas únicas de 37 años de solera, cuyo aroma, color y bouquet han sido calificados de «sensacionales» por expertos franceses, actualmente repartidas entre un grupo de amigos suyos, con los que formó sociedad. Algunas de estas botellas fueron vendidas a 4.000 pesetas la unidad.

Las experiencias de la Pomológica
Las experiencias de la Estación Pomológica dieron comienzo en 1980, añejando 2.000 litros en barricas de roble. El proceso es el siguiente: la manzana -sólo sirve la de la zona norte de España-, después de pisada en los lagares y fermentada se convierte, en un período de cuatro o cinco meses, en sidra. En la destilación de esta bebida alcohólica se separan las cabezas y las colas para conservar el producto resultante, de una riqueza volátil intermedia, llamado «el corazón», que se introduce en barricas de roble para conseguir su añejamiento.La operación de destilado se realiza en un alambique, cuyo precio puede oscilar entre las 100.000 pesetas y los tres millones de pesetas.

Las holandas se añejan con 65 grados de alcohol y se rebajan a cuarenta grados para el embotellado. Una botella de coñá o brandy de manzana necesita seis o siete litros de buena sidra.

Sergio Alvarez Requejo, director de la Estación Pomológica de Villaviciosa, manifestó a EL PAIS que el coñá de manzana mantiene todo el aroma de esta fruta y facilita la digestión al proceder de un producto natural de gran calidad.

Francia elabora al año el equivalente a unos 12.000 millones de pesetas, de las que exporta un 50%. El precio de la botella de Calvados en el país vecino es superior al de los mejores coñás de uva (Napoleón, Courvoissier y Hennesy), y ronda las mil pesetas con cinco o diez años de añejamiento.

La Estación Pomológica es un centro experimental de la Diputación Provincial, creado en 1956, cuya pfincipal finalidad es el fomento de las plantaciones frutales en Asturias y el desarrollo de la industria transformadora de la manzana. Selecciona las variedades frutales más adecuadas al norte de España, y de sus viveros salen casi todos los árboles que se plantan en Asturias.

Desde el punto de vista industrial, la Pomológica aporta estudios y nueva tecnología en la fabricación de sidra y zumos de manzana, desarrolla nuevos productos como el brandy de manzana y el vinagre de sidra, e in.vestiga el aprovechamiento de los subproductos (la pectina, principalmente).

Próximamente varias sidrerías asturianas iniciarán el proceso de fabricación de holandas y su añejarniento para obtener el coñá de manzana o Calvados asturiano.

Proyectos de varias sidrerías para obtener coñá
Por su parte, otros empresarios pondrán en marcha en breve una fábrica de pectina, aglutinante que tiene la manzana sidrera del norte de España, muy utilizado en farmacia, cosmética, jaleas y mermeladas, resultante de un complejo proceso industrial aplicado al orujo de la manzana, subproducto en la fabricación de la sidra.Actualmente el mercado occidental de la pectina está controlado por dos multinacionales que exportan a España del orden de trescientos millones de pesetas anuales de este producto, cifra que en el futuro se multiplicará varias veces como consecuencia de la nueva reglamentación de la CEE, que obliga a su utilización en los procesos de elaboración de jaleas y mermeladas. La industria asturiana, que recibirá la maquinaria de Austria, abastecerá el consumo nacional y estará en condiciones de exportar pectina a América del Sur.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ASTURIAS/Asturias/fabricara/brandy/manzana/misma/calidad/Calvados/Normandia/elpepisoc/19811110elpepisoc_8/Tes/

miércoles, 10 de febrero de 2010

La sidra con denominación alcanza la mayoría de edad

El Consejo Regulador estima que en un lustro se podría duplicar la producción en caso de que así lo exija el mercado.

Las ventas de DOP aumentaron un 43% en 2009


El Consejo Regulador estima que en un lustro se podría duplicar la producción en caso de que así lo exija el mercado .Las ventas de DOP aumentaron un 43% en 2009.2009 fue un buen año para la sidra en general y para la DOP en particular. Según los datos facilitados por el Consejo Regulador de la denominación de Origen protegida (DOP) Sidra de Asturias el pasado año fue el más exitoso desde que se creara esta marca de calidad en 2004. Y lo fue en todos los parámetros que contabiliza este organismo. Se alcanzaron los 1,1 millones de contraetiquetas entregadas, lo que supuso un incremento de las ventas del 43% con respecto al año anterior. Pero también se fijaron cifras históricas tanto en el número de kilos de manzana recogidos, con 2,2 millones, como en el número de litros de sidra elaborados, con 1,7 millones.

Las cifras demuestran que este caldo elaborado con variedades de manzana propias de la región tiene su espacio y todo indica que la tendencia es que siga creciendo. Así lo cree Reyes Ceñal, gerente del Consejo Regulador, quien pronostica que en los próximos años se dará «un aumento progresivo» tanto en las cantidades como en la difusión de esta marca de calidad.

«En cinco años es posible que podamos duplicar la producción y el número de contra etiquetas entregadas si así lo exige la demanda. Todavía no sabemos dónde puede estar nuestro techo, de momento la previsión es de seguir creciendo», explicó Ceñal, quien indicó que pese a que el este año es par y se espera una cosecha menor debido a la vecería, estiman que sí aumentarán el número de hectáreas inscritas en el Consejo -531,6-, debido a las auditorías previsto realizar en verano.

Un factor muy importante que está posibilitando este crecimiento es, según apuntó la gerente, la confianza que se ha establecido entre los elaboradores y los productores de manzana. «Los dos sectores trabajan ya sobre la experiencia de años anteriores y se ha generado una confianza. Los elaboradores saben por los resultados de otras temporadas que los productores les van a suministrar manzana de calidad», explicó. De hecho, el apartado de cosecheros inscritos en la DOP es otro de los parámetros que se quiere ampliar a medio plazo, pasando de los 261 actuales a un número cercano a los 300.

Variedad de producto
Un aspecto que potenciará en el futuro el Consejo Regulador de la DOP Sidra de Asturias son las campañas informativas para conseguir que la sidra se implante con más fuerza fuera de la región, especialmente en Madrid, debido a que es el lugar donde más caldo de manzana se consume tras el Principado.

Según señaló Ceñal, el 90% de la sidra con etiqueta de la DOP es de la variedad de escanciado y sólo un 5% de la producción total de la DOP sale de Asturias. «Se está empezando a exportar pequeñas cantidades de sidra brut a Estados Unidos, principalmente a la ciudad de Miami. El resto del consumo que se hace fuera de España está ligado a los distintos centros asturianos», apuntó.

Un hecho que Ceñal considera fundamental para la implantación definitiva de este caldo de calidad es que, tanto el público haga un esfuerzo por demandarla y pagar esa pequeña diferencia de precio, como los hosteleros por ofrecerla a sus clientes. «No es lógico que una sidrería tenga sólo una marca de sidra. Si un establecimiento quiere crecer, debe tener variedad de producto».

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com

jueves, 14 de enero de 2010

La sidra es saludable

En 1676 escribía John Worlidge refiriéndose a la sidra: "El consumo habitual de este licor, tras larga experiencia, se ha encontrado que asegura considerablemente la salud y la longevidad, manteniendo a los bebedores en plena forma.

El jugo y la piel de la manzana ya eran considerados remedios medicinales por los asirios-babilónicos en el año 600 antes de Cristo. Se atribuyen a la sidra múltiples características beneficiosas para el organismo: es diurética, tónica, antidiarreica, eupéptica, febrífuga, anticatarral, digestiva, previene infartos y otras dolencias cardíacas; es laxante, protectora del aparato cardiovascular frente a la arteriosclerosis, anticancerígena y cicatrizante.

Recientemente la Doctora Caroline Walker de Brewing Research International, publicó resultados parciales de su investigación acerca de los positivos efectos para la salud de la ingesta moderada de sidra. Buena parte de las investigaciones de la Doctora Walker se basan en el rico contenido de la sidra en antioxidantes, configurándose estos como previsores de daños celulares que podrían originar dolencias cancerígenas y problemas cardiovasculares.

El calcio y potasio contenidos en la sidra son importantes factores para mantener la presión sanguínea en niveles óptimos. Además la sidra, en ocasiones alcanza niveles similares de actividad antioxidante que su equivalente en contenido alcohólico de vino tinto, refiriéndose concretamente a los producidos en Rioja y Burdeos. Asimismo, algunos de esos antioxidantes propios de la manzana favorecen la respiración pulmonar y se revelan como anticancerígenos.

En fin, no sólo refresca, apaga la sed, es testigo mudo de correrías y tertulias, confidente de barra, además es saludable y legendaria por historia y características.

Los bebedores de sidra son menos propensos a la acumulación de ácido úrico y "presentan una inmunidad casi general contra males como la piedra y la gota". Así se recoge en las conclusiones de un estudio sobre esta bebida que ha elaborado un equipo de técnicos de la Junta de Castilla y León.

El documento defiende a la sidra como la bebida "refrigerante e higiénica" para combatir el calor estival "entre todas las bebidas fermentadas", incluida la cerveza. Además de esto, el estudio recoge que la sidra posee propiedades litotrícicas, es decir, la bebida tradicional asturiana es excelente para poder prevenir las acumulaciones de piedras y cálculos en los riñones.

Aparato cardiovascular.
Es bien conocido que el alcohol, a dosis bajas, no modifica la tensión arterial ni la frecuencia cardiaca. A dosis elevadas, más de 120 gr., cuando se toma de una manera habitual, puede producir hipertensión, depresión miocárdica y trastornos del ritmo, sobre todo fibrilación auricular.

La ingesta demasiado abundante, de una manera crónica, puede dar lugar a la miocardiopatía (corazón del beri-beri), con gasto elevado, déficit de tiamina y anemia. Es de señalar que, en pacientes con insuficiencia cardiaca de otra naturaleza, pequeñas cantidades de alcohol pueden ser suficientes para producir un rápido deterioro de la función cardiaca.

Un aspecto interesante es el efecto del alcohol en la prevención de la arteriosclerosis mediante los cambios que produce en el colesterol, sobre todo el colesterol "bueno", el ligado a las partículas HDL (lipoproteínas de alta densidad).

Cada vez tenemos mayores evidencias de que el alcohol, a dosis bajas, aumenta las fracciones HDL, que tienen un importante papel protector contra la arteriosclerosis y la enfermedad coronaria.

La sidra, con su acción relajante, por el efecto del alcohol y del ambiente agradable que se produce en su entorno, puede que esté implicada en este tipo de modificaciones del colesterol. Por otra parte el alcohol sensibiliza la insulina y produce una mayor respuesta metabólica a los hidratos de carbono; pero además inhibe la neuglocogénisis, con lo que desencadena una cierta hipoglucemia.


Todos somos testigos de la sensación de hambre que la sidra produce, e incluso de la sudoración y frialdad por hipoglucemia, que a veces se nota al día siguiente de una ingesta copiosa de sidra. Curiosamente este puede ser un efecto beneficioso, puesto que hoy sabemos que hay una enfermedad o síndrome X, con resistencia a la insulina, que tiende a aumentar la arteriosclerosis, y con dosis pequeñas de alcohol parece que puede mejorar la acción de la insulina.

Hígado
Particular atención merece el aspecto del hígado y el alcohol. Puesto que el alcohol tiene que ser metabolizado en el hígado, al no ser metabolizado como tal, para ello es oxidado acetaldehído, pasando después a acetato, a través de cuyos mecanismos puede ser tóxico para el hígado en el bebedor habitual, lo que puede dar a lugar al hígado graso, hepatitis alcohólica, desencadenar porfirias, etc...

El alcohol y el sistema nervioso
Aunque la sidra contiene una cantidad modesta de alcohol, produce un importante efecto sobre el sistema nervioso, sobre el que ejerce una acción depresiva (y no estimulante como vulgarmente se cree); lo que ocurre es que, al perderse los reflejos inhibitorios da lugar a hiperactividad, euforia y oratoria fácil.

También por su acción depresiva sobre los centros vasomotores, induce a la vasodilatación periférica, lo que da lugar al aspecto típico que presenta el bebedor de sidra, con el estómago abultado, brazos delgados, aspecto sonrosado, y, acaso cojeando por un ataque de gota. La sidra, el alcohol, aún a dosis no altas, mediante la conversión del pirubaro en lactato, puede impedir la eliminación de ácido úrico, provocando ataques gotosos.

Y por fin, la acción directa del alcohol, además de la sobre carga hídrica, produce inhibición de la secreción de la hormona ADH, a través de cuyo mecanismo la sidra es capaz de desencadenar marcados efectos diuréticos. En ello influyen también, otras sustancias que lleva la sidra.

Pero, además del alcohol, la sidra contiene polifenoles, especialmente taninos, que actuando como oxidantes pueden dar al alcohol un valor añadido para mejorar el metabolismo lipídico, en este caso evitando la oxidación del colesterol "malo", o mejor de las partículas LDH, (lipoproteínas de baja densidad), que son más activas cuando se oxidan.

El conocimiento de los oxidantes parte de la civilización egipcia, que ya desarrolló un método eficaz para mantener o embalsamar los cadáveres a base de aceites y extractos de plantas que funcionaban como oxidantes. Además de la acción antioxidante, estos polifenoles dan a la sidra unas propiedades fundamentalmente sensoriales, siendo responsables del sabor, color, textura, amargor, astringencia e incluso poder bactericida.

Las propiedades sensoriales tienen mucha importancia puesto que, cuando cogemos el vaso de sidra, lo primero que impresiona a nuestros sentidos es el color y el olor. Inmediatamente después, nuestro paladar ya se prepara para la degustación, e incluso para apreciar la consistencia o textura de la misma. El olor, el gusto y la consistencia constituyen lo que los anglosajones llaman "flavour", que puede influir en la digestión de una manera refleja, aumentando la secreción del jugo digestivo.

Clases de manzanas

Asturias, desde tiempos inmemoriales presenta una riqueza varietal sorprendente, sobremanera en aquellas manzanas destinadas a su transformación en sidra, frente a las variedades de mesa o "cuchillo" que, salvo escasas excepciones, no son aptas para sidra natural.

Hay quien cifra esa riqueza varietal en unas 5000 variedades genéticamente diferenciadas, aunque la mayoría de los expertos señalan la existencia en Asturias de "más de 2500". Prueba de esta situación es la decisión tomada hace años de establecer en Villaviciosa la sede del Banco Nacional de Germoplasma para Manzanos, en cuyas instalaciones se mantiene el material genético de más de medio millar de variedades autóctonas.

Recientemente y como consecuencia del proceso de tramitación de la Denominación de Origen Protegida "Sidra de Asturias", basándose en los procesos de prospección y posterior selección de variedades autóctonas de sidra, se ha decidido incorporar al Reglamento de la D.O.P. mencionada 22 variedades sidreras que a continuación se enumeran atendiendo a su grupo tecnológico: ácido, dulce, ácido-amargo, amargo, amargo-semiácido, dulce-amargo, semiácido, semiácido-amargo.

Tipos de sidra

La "Sidra de Asturias" se elabora a partir de las 22 variedades de manzana de sidra asturiana recogidas en el Reglamento del Consejo Regulador.

Sidra Natural "Tradicional": es decir, el producto originario, el inicial, el que acostumbramos a consumir tras ser escanciado, presentado en botella verde y servido en el característico vaso amplio, ancho y de paredes de cristal fino.
La sidra natural es el fruto de la fermentación del mosto fresco de la manzana, sin adición de azúcares, conteniendo exclusivamente carbónico endógeno, con una grado alcohólico superior a 4´5º.

Sidra Natural Ecológica: es una variante del anterior, elaborada a partir de manzanas procedentes de pomaradas registradas y controladas por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias
Sidra Natural de Manzana Seleccionada: dentro de la sidra natural tradicional, varios lagareros han desarrollado una variante de marca colectiva privada, basada en la elaboración partiendo de un grupo de variedades de manzana de sidra seleccionadas. Popularmente se conocen estas sidras como "sidras de pata negra", "serie oro", "selección familiar", etc.

Sidra Natural de Nueva Expresión: es decir, sidras naturales con un perfil organoléptico distinto, creadas para abordar el histórico reto de la expansión hacia nuevos mercados y con vocación de estar presentes en nichos hasta la fecha vetados. Son sidras naturales que respetando los métodos tradicionales de elaboración y partiendo de los mismos, mediante la innovación logran un producto brillante y transparente, con ligera sensación de aguja natural; consiguiendo así una sidra estabilizada microbiológicamente, por tanto, más próxima a las modernas exigencias visuales del consumidor nacional e internacional y con un periodo recomendado de consumo preferente más amplio.

El escanciado

El escanciado de la sidra natural asturiana, lejos de ser un capricho estético o una concesión a la tradición etnográfica, nace como una atención singular al consumidor, un plus de calidad que logra realzar las características de esta bebida tradicional, "despertando" el carbónico endógeno y ofreciendo a quien la degusta un rico abanico de aromas jóvenes y sensaciones frutales. En definitiva, un paseo organoléptico por las entrañas del Paraíso Natural, el Principado de Asturias.

La cantidad servida, llamada culín o culete, ha de ser la precisa para consumir, de una sola vez, por cada uno de los comensales. Arrojando una pequeña cantidad final, el sobrante, gesto que tiene su origen en la cultura de los pueblos astures, que devolvían a la tierra parte de lo que ésta les había ofrecido a modo de libación.

Fuente: http://www.spactualmagazine.com/articulo_item.php?numero=307